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Cada vez son más los hubs tecnológicos, co-workings o oficinas que se suman a la tendencia smart

En un post anterior hablamos sobre los smart buildings, pero hemos detectado un crecimiento en la tendencia de smart offices, por lo que hemos en este post nos centraremos en cómo la tecnología puede transformar nuestro espacio de trabajo.

Aunque pueda parecer que invertir en las oficinas sea un tema muy reciente, en 1924 Hawthorne Works ya realizaba estudios de productividad de sus empleados y empezó a realizar cambios para optimizar algunos de los factores decisivos: cambios en los horarios de descanso, variaciones en la duración de la jornada laboral, las condiciones climáticas y la influencia de la iluminación. 

Las Smart Offices son la evolución de las oficinas en el entorno actual: exigente, cambiante y dónde el pilar principal es la tecnología.

¿Qué convierte a una oficina en inteligente?

Podemos considerar Smart Offices aquellas oficinas que disponen de la tecnología necesaria para permitir a sus empleados trabajar mejor, más rápido y de forma más inteligente. En ellas, predominan los espacios colectivos, para favorecer la interacción entre personas y mejorar su comunicación.

Disponer de un sistema de control de aforo a tiempo real permite saber al gestor de la oficina cuántas personas hay en cada zona, cuántas mesas están vacías y la afluencia por días y horas, pudiendo así optimizar la organización del espacio según las necesidades del momento.

¿Cuáles son los conceptos claves de las Smart Offices?

1. Productividad y motivación laboral: El uso de tecnologías que hagan más cómodo el trabajo de los empleados puede incrementar su productividad, como por ejemplo,  disponer de software para realizar sus tareas de forma más fácil o tener control de la temperatura ambiente.

2. Comunicación: Para contribuir al trabajo ágil, es muy importante promover la comunicación entre empleados, directivos, clientes y proveedores. Es por ello que invertir en herramientas que permitan una comunicación rápida, abierta y eficaz va a permitir mejorar la transparencia del negocio. Por ejemplo, disponer de salas para vídeoconferencias con equipos que estén en otro ámbito geográfico o salas de reuniones ambivalentes que los empleados puedan reservar cuando tengan una visita externa.

3. Impacto medioambiental: La eficiencia energética está a la orden del día y es muy importante que las oficinas dispongan de sistemas bajo demanda. En un post anterior hablamos sobre cómo conocer la ocupación del edificio en tiempo real mediante contadores de personas permite reducir el consumo energético y los niveles de concentración de CO2.

Y para concluir, en Counterest creemos que las oficinas inteligentes no son una moda pasajera, sino una evolución más que necesaria en el contexto actual, en el cual todo lo que nos rodea es smart y nuestro puesto de trabajo no puede quedarse atrás.