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¿Por qué el control de aforo en discotecas y eventos multitudinarios es clave? ¿Actualmente, es obligatorio el conteo de personas automático en locales de ocio? Todo el mundo tiene claro, que por cuestiones de seguridad, la ocupación de un local siempre debe ser inferior a su aforo máximo permitido; ¿pero por qué a veces esto no se cumple?

 

Estas preguntas y más, las responderemos en este post, en el cual hablaremos del conteo de personas, la importancia del correcto y preciso control de aforo y las normativas existentes en locales de ocio como bares, discotecas y eventos como festivales, conciertos u otros espectáculos.

 

Por un lado, hay los bares, discotecas y salas de fiestas cuya prioridad es ofrecer un buen servicio a los clientes, asegurando su seguridad y a la vez obteniendo el máximo beneficio posible. Y por otro lado, hay la policía y las autoridades gubernamentales, quienes quieren asegurar que se cumplan las leyes. Por lo tanto, podemos afirmar que ambas partes dedican recursos y tiempo a que la capacidad en estos tipos de locales no se supere nunca para evitar situaciones peligrosas.

 

Este control de aforo, tradicionalmente en los locales se ha hecho manualmente o mediante tornos giratorios, como hemos explicado en un post anterior pero los primeros son inexactos y los últimos dificultan la fluidez del paso en las entradas y salidas. Es más, la precisión en el conteo de personas es fundamental siempre, pero en algunos casos como discotecas con varias zonas de baile es una prioridad. Y normalmente, hacer el conteo a ojo es muy difícil sea cual sea la situación, y que éste sea exacto totalmente improbable.
Por eso, creemos que tanto para la policía (que utiliza este método tradicional de conteo a ojo) como para una variedad de negocios, sería beneficioso la instalación de contadores automáticos de personas. Así, de una banda, las autoridades podrían saber el aforo exacto de un local en un momento en concreto y los encargados del local, no sólo tendrían acceso a todo el histórico por días de la semana y franjas horarias, sino que podrían analizar el impacto de los espectáculos o invitados musicales específicos, el éxito de promociones de bebidas o comida, el total de visitantes por día y compararlo con el ratio de conversión de visitantes a venda, etc.

 

Seguidamente, hacemos una ojeada a las leyes que regulan el control de aforo. En España, legalmente no nos encontramos en una situación homogénea. Por ejemplo, en Cataluña, se están desarrollando mecanismos para mejorar el control de aforo. El 6 de julio de 2009 se aprobó la ley 11/2009, la cual implicaba crear los nuevos reglamentos para regular como se tiene que controlar el aforo en espectáculos y locales de actividades recreativas. El reglamento 112/2010 aprobado más tarde regula los sistemas de control según el aforo máximo permitido; lo podéis consultar aquí. Por ejemplo, si el local tiene permitido un aforo inferior o igual a 150 personas, el control se puede hacer visualmente; en cambio, para locales de entre 151 a 500 personas, es obligatorio poner cámaras en las entradas y salidas, e instalar sensores si se trata de espectáculos o actividades musicales y finalmente, a partir de 501 se obliga a todos los locales a instalar sensores contadores de personas automáticos, para tener información en tiempo real del aforo. Otro caso similar es el de la Comunidad Valenciana, donde se aprobó el año pasado el Decreto 142/2015, el cual es muy parecido al presente en Cataluña y también especifica la obligatoriedad de tener contadores automáticos para locales y eventos con determinadas características, como un aforo permitido de más de 2.000 personas. Otras Comunidades Autónomas, como Madrid o Las Islas Canarias, legalmente se encuentran en una situación similar. Pero vemos que a la práctica, no se está tomando la iniciativa de instalar estos sensores cuando la ley dice lo contrario.

 

Entonces, por qué la instalación de contadores automáticos no está empezando a ser una práctica generalizada entre discotecas y bares. Pues hoy en día, no se ha hecho un reglamento específico que detalle como tienen que ser los aparatos automáticos contadores de personas que los locales tendrán que instalar, y sin unas directrices claras existentes no se empezará a extender su uso. Entonces, una vez se hayan regulado las características de los aparatos, empresas como Counterest empezaremos a homologar nuestras soluciones, para devenir empresas autorizadas. Por otra parte, es cierto, que en tiempos de crisis, instalar este sistema puede ser demasiado caro o impensable para algunos negocios pero en el momento de valorarlo es importante saber que no sólo es una ventaja des del punto de vista de la seguridad, sino que también aporta información adicional sobre el comportamiento de los visitantes, la cual puede ser muy útil para reducir costes a medio termino ya que los indicadores obtenidos a través del sistema de conteo automático ayudan a gestionar el personal, las colas, los sistemas de ventilación e iluminación, etc.

 

Bueno, seguro que tiene presente algún accidente, donde el problema fue la superación del aforo. No es poco habitual la incertidumbre de la cantidad de gente que hay dentro de un recinto y por suerte los accidentes no suceden a menudo. De todas formas, creemos que si utilizaran un sistema automático de control de aforo, con la información que tendrían los dueños, trabajadores y responsables de eventos y locales de ocio, las infracciones se reducirían, se evitarían situaciones de descontrol, y ayudarían a tomar mejores decisiones para evitar situaciones de peligro. Por ejemplo, analizando el caso del Carnaval de Torelló de este año, vemos que el aforo previsto era de 2.500 personas, pero en algún momento este se superó; y más tarde, cuando se tranquilizó la situación, permitieron la entrada de gente sin pedir tíquet. A priori, teniendo sensores, en este caso hubiera beneficiado los organizadores durante el espectáculo para así regular de manera precisa la entrada cuando el aforo se estaba acercando a su límite, y no permitir la entrada a nadie, si ya se había llegado al máximo permitido. Y a posteriori, suponiendo que se hubiera superado el límite igualmente, la información recopilada por los sensores y la información almacenada en los ordenadores o nube, podría ser utilizada por la policía para saber exactamente lo qué pasó.

 

Para concluir, queremos destacar que el conteo automático, siendo una solución muy eficiente, anticipamos que a medio termino no sólo instalarán estos servicios los locales que estén obligados a hacerlo, pero también bares y salas de fiesta que quieran optimizar el control de aforo, motorizar la afluencia de clientes y entender la efectividad de sus promociones.