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Los mercados municipales no son sólo el sitio donde encontrar productos frescos de proximidad y gran calidad sino que también resultan uno de los sitios de referencia del vecindario. Representan la identidad y cultura tradicionales, ofrecen un trato cercano (gracias al establecer una relación vendedor-cliente) y promueven unos hábitos alimentarios saludables. Además, facilitan la reducción de los envases de plástico y están alineados con el movimiento del slow food. Su potencial es tal que la Comisión Europea destaca el caso de Barcelona y sus mercados municipales urbanos como modelo a seguir.

El gran reto al que se enfrentan actualmente es la transformación digital. El Estudio del Estado Digital de los mercados municipales no sedentarios en Cataluña 2018 declara que el 54% de los puntos de venta en mercados municipales no están familiarizados con ninguna solución tecnológica, hecho que se convierte en un riesgo importante pues la intensificación de la competitividad y las ventajas del ecommerce (como comparar precios y el envío a domicilio) pueden resultar una amenaza para el negocio local. Es por ello que para sobrevivir al exigente contexto de las Smart Cities hará falta inversión tecnológica en los mercados.

Ciudades como Barcelona están trabajando para posicionarse a nivel mundial en TIC a través de incorporar infraestructuras Smart en los espacios públicos. Los mercados resultarán una pieza clave para la recogida de información y mejora de los servicios urbanos, la cual repercutirá en una mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos.

Disponer de contadores automáticos de personas en los mercados permite conocer la ocupación del espacio en tiempo real, el mapa de calor y trayectorias de los visitantes, entre muchos otros datos. Conocer a sus visitantes permite a los gestores de puntos de venta optimizar recursos como el personal de las paradas, así como adaptar horarios y evitar aglomeraciones.

Por otro lado, es muy interesante para las paradas complementar el conteo automático de visitantes con dispositivos de Wi-Fi tracking para conocer más acerca de los consumidores. Algunos ejemplos son la duración de la visita, el ratio de atracción de la parada, el importe medio de compra o el ratio de conversión, entre muchos otros.

Apostar por la digitalización será fundamental para la transformación de las Smart Cities y los mercados municipales serán uno de los espacios públicos clave en los que los Ayuntamientos deberán invertir. Ofrecer los datos de ocupación a tiempo real del mercado como open data a los ciudadanos les permitirá optimizar su organización personal y mejorará la calidad de vida en la ciudad.