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Hace unos días, escribimos en este blog sobre la conferencia oficial de la Big Data Week 2014 que tuvo lugar en el auditorio del CCCB. En aquel post, hicimos referencia a 4 puntos que a nuestro entender configuran los grandes retos sobre el uso del Big Data a las empresas y nos comprometimos a explicarlos en más detalle en futuras entradas.

 

Hoy, nos centraremos en el primero de los grandes retos que es el de reflexionar detenidamente sobre los objetivos que se pretenden conseguir con el Big Data. Puede parecer un reto demasiado obvio, pero el Big Data está tan de moda que, a veces, invita a las empresas a apuntarse al carro antes de que se hayan formulado los objetivos a perseguir con más o menos detalle.

 

No tiene sentido que una empresa haga una cierta inversión en herramientas y equipos de gente para generar y analizar datos si no se evalúa previamente qué información se quiere y qué beneficios se estiman conseguir, tanto a nivel cualitativo como cuantitativo. Si bien es cierto que los análisis realizados seguramente abrirán nuevas puertas con nuevas preguntas, es importante también ir fijando hitos y cerrar puertas con respuestas. En esta línea, se tiene que evitar quedar desbordados de datos que no resultarán útiles para mejorar el funcionamiento de la empresa. Sumergirse en el mundo del Big Data debe conllevar inversiones que aporten un retorno claro a la empresa.

 

De proyectos de Big Data puede haber de distintos tipos. A menudo, pasan por conocer mejor a los clientes: cómo se comportan los clientes durante el proceso de compra, qué variables hacen cambiar el comportamiento normal, cuáles son sus preferencias según el perfil. En otras ocasiones, pasan por profundizar sobre la competencia: donde se concentra geográficamente, en qué posición se encuentra la empresa respecto una serie de indicadores. Pero en cualquier caso, todo el conocimiento generado debería servir para tomar decisiones que implicaran cambios reales en los procesos diarios de la empresa y en los productos o servicios que ésta ofrece.

 

En otro post, vamos a hablar del segundo reto del Big Data en las empresas, que es el de aprovechar su potencial para pasar de analizar el pasado a hacer predicciones e, incluso, recomendaciones.

 

¡Os esperamos!